Todo lo que digas será usado en tu contra

Muchas veces en televisión hemos visto la escena donde arrestan a alguien, le leen sus derechos y entre dichos derechos le dicen “todo lo que diga será usado en su contra en la corte”.

Ese principio de que todo lo que decimos es usado en nuestra contra está funcionando todo el tiempo aunque no estemos concientes de ello. Solo piensen en las veces en que alguien usa en nuestra contra algo que dijimos, prometimos o aseguramos. El jefe que al quien le dijimos que el informe estaría listo al día siguiente, tiene toda la razón en cuestionarnos por qué el informe no está listo llegado el día que le indicamos.

La contraparte de todo esto es que no pueden usar en nuestra contra aquello que no hemos dicho. Para entender esto solo pensemos en cuantas ocasiones nos hemos protegido en el argumento “eso no fue lo que yo dije”.

Cuando se trata de defender la fe todas estas ideas están funcionando. Cuando nuestra fe es atacada por los no-creyentes, éstos suelen hacer referencia a alguna creencia que tengamos, y esto también ocurre en discuciones entre cristianos de distintas denominaciones. Por ejemplo, en una ocasión escuché a un testigo de Jehová hablando con un católico, pero el católico era un católico poco tradicional, y el testigo de Jehová le dijo “te puedo demostrar que María tuvo otros hijos”, a lo cual el católico poco tradicional respondió “yo no tengo ningún problema con que María haya tenido otros hijos”. Obviamente el testigo de Jehová estaba acostumbrado a que los católicos le discutían esa afirmación, pero en este caso se encontró con un católico quien no defendía el misterio de la virginidad de María (no es el punto de este artículo discutir si María fue virgen por siempre o no, o si tuvo otros hijos o no, por lo cual no se hará más énfasis en este punto).

Tratando ya de formalizar todas estas ideas, le daremos un nombre. En Lógica existe algo llamado el Argumento Ad Hominem o Argumento Ex Concessis, lo cual significa utilizar un argumento concedido por el interlocutor para defender una idea que me interesa. Este principio aparece puesto en práctica también en la Biblia. Escuchamos a Jesús siendo atacado por los fariseos y que él cita algún pasaje de las escrituras para defenderse, está utilizando este Argumento, pues las escrituras sagradas judías eran aceptadas como verdad por los fariseos. Luego en el libro de los Hechos en varias ocasiones mencionan que los Apostoles refutaban a los fariseos y justificaban en las escrituras que Jesús era el Cristo.

Pero luego, en el libro de los Hechos ocurre algo interesante: el apostol Pablo llega a Atenas. Atenas era una ciudad griega, estaba fuera de Israel y Judá, su cultura, religión y sociedad eran completamente diferentes a las judías. Los griegos eran politeístas, creían en varios dioses antropomórficos, dioses hombres y dioses mujeres, que tenían entre ellos conflictos como los mortales; a diferencia de los judíos quienes eran monoteístas y creían en un único Dios verdadero. Los griegos hacían esculturas de sus dioses, mientras que los judíos no hacían imágenes de nada que estuviera en el cielo, en la tierra o en el mar, pues así estaban seguros de no caer en idolatría. ¿Cómo podía Pablo hablarles a los griegos de un único Dios que había enviado a su único hijo al mundo a morir por toda la humanidad?. Pues Pablo encontró la manera y Hechos 17:22-31 dice así:

Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo:—Atenienses, en todo observo que sois muy religiosos, porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: “AL DIOS NO CONOCIDO”. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerlo, es a quien yo os anuncio.

»El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas ni es honrado por manos de hombres, como si necesitara de algo, pues él es quien da a todos vida, aliento y todas las cosas.

»De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos y los límites de su habitación, para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarlo, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros, porque en él vivimos, nos movemos y somos; COMO ALGUNOS DE VUESTROS PROPIOS POETAS TAMBIÉN HAN DICHO: “PORQUE LINAJE SUYO SOMOS.” Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos.

En esta porción Pablo cita dos fuentes para darle validez a sus ideas: una inscripción en un altar en un santuario ateniense y en las palabras de poetas atenienses. ¿Qué hubiese pasado si Pablo hubiese citado a Isaías, o a Jeremías, o el libro de los Salmos?. Los atenienses simplemente no habrían escuchado pues para ellos esos libros no significaban nada. Para tener una idea de como lo habrían visto, imagínense que como cristianos se nos apareciera un musulmán e intentara convencernos de algo y para ello nos citara el Corán. ¿Podría convencernos citando dicho libro? probablemente no, porque si bien es cierto que es un libro sagrado del Islam, para los cristianos no lo es y para los cristinos no es una base válida para sustentar un argumento. Justamente eso mismo ocurre cuando un cristiano trata de convencer de algo a un no-creyente: le cita la Biblia, pero el otro individuo no acepta lo que escucha, porque la Biblia para él simplemente no es nada. Sin embargo, ¿qué es lo que erróneamente intentan hacer los cristianos en dicha situación?, pues intentan convencer al no-creyente que la Biblia contiene toda la verdad absoluta y que tiene que aceptar todo lo que la misma dice, pero intenta convercerlo de esto para luego utilizarla en su contra, mientras tanto el no-creyente de alguna manera sabe lo que el cristiano intenta hacer y se rehusa a ser convencido. Sin embargo, en el ejemplo de Pablo en Atenas vimos que esto no fue lo que él hizo, él no intentó convencer a los atenienses de aceptar sus textos sagrados, simplemente buscó algo que los atenienses ya aceptaban y basó sus ideas en eso.

Resumiendo algunos puntos:

  • Todo lo que digamos puede ser usado en nuestra contra
  • De mismo modo no se puede usar en contra nuestro aquello que nunca hemos dicho ni aquello que nunca hemos aceptado como verdadero
  • Si deseo demostrarle una verdad a alguien debo basarme en las verdades que el otro acepta en lugar de intentar convencerlo de aceptar mis verdades

No es necesario indagar mucho para encontrar verdades que las demás personas acepten. Han existido pensadores, filósofos, teólogos y apologetas modernos que llegan a grandes conclusiones a partir del mundo tangible que nos rodea y de las verdades básicas de la condición humana. En otros artículos más adelante veremos algunos ejemplos.

One thought on “Todo lo que digas será usado en tu contra

  1. El artículo tiene una excelente fluidez. En verdad me has convencido, jajaja. De verdad, creo que al momento de presentar las buenas noticias, hay muchas maneras de hacerlo y no sólo una. Este ejemplo de Pablo en Atenas es brillante y muy inspirador. En verdad, el comunicó la evangelio e incluso llegó a fundar iglesias en esa cultura.

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