La Apuesta de Pascal: creer en Dios es la mejor elección lógica

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Tal vez recordemos al señor Blaise Pascal por sus aportes a la física. En mecánica de fluidos creó algo que se llamaba “El principio de Pascal” y su apellido es dado a la unidad con la cual se mide la presión. Pero Pascal no fue solo un físico, fue además un matemático, un escritor y un filósofo cristiano.

Uno de sus aportes a la filosofía cristiana es el argumento conocido como “La apuesta de Pascal”. ¿En qué consiste la apuesta de Pascal?. El ser humano se encuentra ante la interrogante ¿existe Dios?. Esa pregunta tiene una respuesta real y objetiva: Dios existe o Dios no existe. La respuesta a esa pregunta sí existe, el ser humano simplemente trata de alcanzar esa verdad y encontrar dicha respuesta. Sin embargo, ante tal situación el ser humano puede optar por dos posturas: creer que Dios existe o creer que Dios no existe. Al mezclar estas dos variables en las cuales hay dos alternativas, surgen entonces cuatro escenarios: Dios existe y creer que existe; Dios no existe y creer que existe; Dios no existe y creer no que existe; Dios existe y creer que no existe. Analicemos cada uno de ellos.

  • Dios existe y creer que existe: Si Dios existe y yo decido creer que Dios existe, y a la vez actúo de acuerdo a dicha creencia, actúo con temor de ese Dios, actúo creyendo que existe alguna clase de orden en el universo, actúo creyendo que existe lo correcto y lo incorreto, hago un esfuerzo por hacer lo que es correcto porque creo que eso de alguna manera tendrá consecuencias en lo que venga después de la muerte; entonces el resultado será bueno para mí.
  • Dios no existe y creer que existe: nuevamente, si creo que Dios existe, actuaré de acuerdo a ciertas directrices de conducta, creyendo que existe lo correcto y lo incorrecto y procuraré hacer lo que yo creo que es lo correcto, pero si resulta que Dios no existe entonces al morir no obtendré ninguna recompensa por lo bueno que hice en vida. En este caso algunas personas podrán asegurar que como individuo desperdicié mi vida, sin embargo las personas que llevan vidas ordenadas y que procuran hacer el bien tienden a ser más felices que aquellos individuos que llevan vidas poco sanas, por lo cual este caso presenta una pequeña ganancia.
  • Dios no existe y creer que no existe: si Dios no existe y actúo con libertinaje confiado en que nada me ocurrirá ni tendré que rendirle cuentas a nadie pues con la muerte termina todo, entonces no habrá ningún problema, después de la muerte no tendré que rendirle cuentas a nadie y solo estaré obligado a tener cuidado con las autoridades terrenales que intentarán hacerme rendir cuentas aquí mismo en la Tierra.
  • Dios existe y creer que no existe: si actúo con libertinaje confiado en que al morir no tendré que rendir cuentas, pero resulta que Dios sí existe, entonces me veré en graves problemas. Aunque las religiones alrededor del mundo difieren sobre qué es lo que sucede exactamente después de la muerte, todas coinciden en que aquel que haga el bien le ocurrirá algo bueno y a quien haga el mal le ocurrirá algo malo.

Como vemos, creer en Dios nos pinta dos escenarios: uno muy favorable y otro también favorable pero en menor medida. Por otro lado, vemos que no creer en Dios nos pinta dos escenarios: uno desfavorable y otro terriblemente desfavorable. Por lo tanto, Pascal concluía que la mejor alternativa era creer en Dios y que era por lo tanto era la mejor elección lógica. Pascal además decía que aún suponiendo que la probabilidad de que Dios exista es muy poca, aún si la probabilidad de que Dios exista es 1 en mil o 1 en 1 millón, aún así sigue siendo la mejor elección, pues de ser verdadera, esa pequeña probabilidad nos daría un beneficio exponencial. Sin embargo tengamos en cuenta una cosa: la apuesta de Pascal es solo eso, una apuesta, y como una apuesta que es puede que sea la apuesta equivocada. Cuando inicia un torneo de cualquier deporte, la mejor elección lógica es apostar por el individuo o equipo que más veces ha ganado dicho torneo, pero no necesariamente será la apuesta correcta. La apuesta de Pascal es justamente así, Blaise Pascal no pretendía dar una solución definitiva a la cuestión de si creer o no en Dios.

Pero volviendo con la apuesta misma, ¿qué ocurre con el individuo que no cree en Dios pero aún así vive su vida de forma correcta y procurando hacer el bien a los demás?. Porque como verán, en el análisis que hicimos se asume que el no-creyente no llevará una vida íntegra, pero en el mundo real el ateísmo y la maldad no van de la mano. Vemos individuos malvados que asisten a la iglesia, como los mafiosos de la película “El Padrino”, y vemos ateos que trabajan por ayudar a la comunidad y hacer el bien a los demás, y que denotan un  entendimiento de “amor al prójimo” mejor que el de muchos cristianos.

En la próxima entrega veremos “La Apuesta Atea: Procura hacer el bien a los demás”.

One thought on “La Apuesta de Pascal: creer en Dios es la mejor elección lógica

  1. Me gusta como Pascal estaba usando sus recursos matemáticos para responder un tema de la fe. Admirable, pero como todo lo que trata de explicar lo inefable, está lejos de ser un recurso perfecto para lograr su gran cometido. Aún así, el ejercicio sinceramente me sorprendió. Espero con ansias el siguiente post.

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