La Apuesta Atea: Procura hacer el bien a los demás

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La Apuesta Atea es un argumento dado como respuesta a la Apuesta de Pascal (si no ha leído el artículo sobre la Apuesta de Pascal, le recomendamos leerlo primero). Fue publicada en 1989 el libro “El ateísmo: una justificación filosófica” del Dr. Michael Martin. La Apuesta Atea básicamente considera tres variables:

  1. Vivir una vida bondadosa o vivir una vida malvada
  2. Creer en Dios o no creer en Dios
  3. Un Dios benevolente existe o no existe ningún Dios benevolente

De estas 3 variables solo las primeras 2 están bajo el control del ser humano. Del ser humano depende si lleva una vida bondadosa y si elegir si cree en Dios, todo ante la duda de si existe un Dios benevolente. Al combinar estas 3 variables, cada una con 2 posibles valores, obtenemos 8 posibles resultados (2 x 2 x 2 = 8). Veamos los posibles resultados:

  1. Vivir una vida bondadosa, elegir creer en Dios y existe un Dios benevolente: al morir, ese Dios benevolente te recompensará y tendrás un beneficio infinito.
  2. Vivir una vida bondadosa, elegir no creer en Dios y existe un Dios benevolente: al morir, ese Dios benevolente te recompensará por tu vida bondadosa, tendrás un beneficio infinito.
  3. Vivir una vida bondadosa, elegir creer en Dios y no existe ningún Dios benevolente: al morir, habrás dejado un legado positivo en el mundo, tendrás un beneficio finito.
  4. Vivir una vida bondadosa, elegir no creer en Dios y no existe ningún Dios benevolente: al morir, habrás dejado un legado positivo en el mundo, tendrás un beneficio finito.
  5. Vivir una vida malvada, elegir creer en Dios y existe un Dios benevolente: al morir, ese Dios benevolente te castigará, tendrás desgracia infinita.
  6. Vivir una vida malvada, elegir no creer en Dios y existe un Dios benevolente: al morir, ese Dios benevolente te castigará, tendrás desgracia infinita.
  7. Vivir una vida malvada, elegir creer en Dios y no existe un Dios benevolente: al morir, habrás dejado un legado negativo en el mundo, tendrás desgracia finita.
  8. Vivir una vida malvada, elegir no creer en Dios y no existe un Dios benevolente: al morir, habrás dejado un legado negativo en el mundo, tendrás desgracia finita.

Como verán, el Dr. Martin parte de la premisa de que si existe un Dios benevolente, Él valorará el hecho de si las personas llevaron una vida bondadosa más que el hecho de si creen o no en ese Dios. De hecho si ven los resultados, para el Dr. Martin no es relevante la variable de si una persona cree o no en ese Dios, las únicas variables que afectan en el resultado es llevar una vida bondadosa y la existencia de un Dios bondadoso.

Tanto la apuesta de Pascal como la apuesta Atea han sido muy debatidas y criticadas por muchos pensadores. Uno de los principales motivos es que ambas apuestas consideran que si existe un Dios, éste será un Dios bondadoso, no considera la posibilidad de que exista un dios apático al cual no le interese lo que haga el ser humano, o que exista un dios que castigue al hombre bondadoso y premie al malvado. Ante dichas posibilidades, las apuestas de Pascal y Atea las considerarían en la opción de que no existe un Dios benevolente, pues cualquier dios que no sea benevolente no es el que estas apuestas están considerando. De todos modos, no hay ninguna religión monoteísta que considere la existencia de un dios apático o un dios que castiga al bueno. Si comenzamos a pensar en la existencia de dioses así, entonces deberíamos considerar la existencia de dioses con todas las características que a la mente humana se le puedan ocurrir.

Ahora, pasemos a otro punto importante.

PREGUNTA: ¿Tiene la apuesta atea alguna forma de ser conciliada con las enseñanzas bíblicas?. Podría ser que sí. El apostol Pablo nos enseña que cada quien será juzgado de acuerdo a su propia conciencia. Así está escrito en la carta a los Romanos (2:12-16):

Todos los que sin la Ley han pecado, sin la Ley también perecerán; y todos los que bajo la Ley han pecado, por la Ley serán juzgados, pues no son los oidores de la Ley los justos ante Dios, sino que los que obedecen la Ley serán justificados. Cuando los gentiles que no tienen la Ley hacen por naturaleza lo que es de la Ley, estos, aunque no tengan la Ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándolos o defendiéndolos sus razonamientos en el día en que Dios juzgará por medio de Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

De acuerdo a esto, la apuesta atea sería válida: si un individuo, aunque sea ateo (y por consiguiente, un gentil) hace lo que su corazón le dice, y su corazón le dice que debe ser bondadoso (cosa que Dios nos dice que así debe ser), y este individuo sigue esa ley en su corazón, ¿acaso no está esa actitud acorde a lo que Pablo nos dice?.

Ahora, sé lo que muchos lectores probablemente pensarán al leer esto. Muchos recordarán que en alguna parte la Biblia dice “sin fe es imposible agradar a Dios”. Así es, eso aparece en Hebreos 11:6, sin embargo esa frase es solo la mitad del versículo, y es un versículo que ha sido malinterpretado pues la aplicación más popular que se le da es asegurar que los no creyentes no se salvarán. Sin embargo Hebreos 11:6 completo dice así:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios, PORQUE ES NECESARIO QUE EL QUE SE ACERCA A DIOS CREA QUE ÉL EXISTE Y QUE RECOMPENSA A LOS QUE LO BUSCAN.

El versículo implícitamente está hablando de aquel que está buscando a Dios, no está hablando del no-creyente que no busca a Dios. Lo que nos dice es que no es posible agradar a Dios si alguien se “acerca” a Él sin creer en Él verdaderamente, o cuando alguien le ora y en el fondo está convencido que su oración no será respondida. Este versículo no habla de las personas que van por sus vidas sin considerar a Dios.

Recordemos que las enseñanzas de la Biblia están escritas para que cada uno de nosotros como individuo se preocupe por aplicar de modo personal lo que ahí está escrito. La Biblia no es un manual para criticar a los demás. En el caso de Hebreos 11:6 cada uno de nosotros debería preocuparse de modo personal por ver qué es lo que ese versículo me manda a hacer, en lugar de pensar que es lo que le manda a otro que no soy yo. A través de la Biblia muchas veces aparece dicho “no juzgueis”, Jesús también lo dijo y añadió “¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”.

Nuestro trabajo como cristianos es amar a nuestro prójimo, no juzgarlo. Juzgar es un trabajo que corresponde a Dios. Al final del Genésis aparece una porción interesante, cuando los hermanos de José lo reconocieron y mostraron arrepentimiento de su pecado de haberlo vendido, y dice así Génesis 40:18-19

Llegaron también sus hermanos, se postraron delante de él y dijeron:—Aquí nos tienes. Somos tus esclavos.
Pero José les respondió:—No temáis, pues ¿ACASO ESTOY YO EN LUGAR DE DIOS?

José, el gobernador de Egipto, dice algo en lo cual muchos cristianos fallamos: ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?. ¿Acaso estoy yo en lugar de juzgar quién alcanzará la salvación?. ¿Acaso estoy yo en el lugar para hablar en el nombre de Dios y decir cómo juzgará Él a sus hijos?. Me parece que no. Cumpliendo el mandamiento de no tomar el nombre de Dios en vano, lo mejor que podemos hacer es no asegurar cómo Dios actuará. Tal vez juzgue a los no creyentes por su falta de fe, o tal vez reconozca sus buenas obras. Ninguno de nosotros sabe lo que hará Dios en su infinita misericordia.

PUNTO FINAL:

Cuando me enteré por primera vez de la Apuesta Atea, sentí una gran curiosidad por el hecho que entre los ateos le den importancia a la idea de ser bondadoso, la idea de hacer el bien a los demás, hasta el punto que hay ateos que tienen un entendimiento de “amor al prójimo” mejor que el que tienen algunos cristianos. ¿Cómo es esto posible? ¿es acaso que el amor al prójimo y el hacer el bien a los demás es un principio universal y compartido por todas las personas en el mundo?, y si es así ¿por qué?. Incluso Pablo, en la porción que cité, habla sobre los gentiles y la “ley escrita en sus corazones”.

 En la próxima entrega veremos “La ley escrita en el corazón”.

2 thoughts on “La Apuesta Atea: Procura hacer el bien a los demás

  1. Muy buen arranque y una útil reflexión para los que decimos creer en Dios y aceptar que tiene normas que nos enseñan lo que le agrada. Y muy buena “la pedrada del final” (donde el entendimiento del amor al prójimo parece ser una materia pendiente) ha caído cerca, cerca en mi corazón. Dios nos ayude a dejar de ser oidores olvidadizos.

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