La tribu que no tiene religión – Parte 1

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Probablemente todos alguna vez hemos escuchado a alguien decir: “Todas las culturas del mundo tienen alguna forma de religión”. Les tengo una mala noticia: esa afirmación es falsa, pues hay una tribu en la selva amazónica que no posee ninguna forma de religión. De ahora en adelante tal vez podamos decir “la mayoría de culturas en el mundo” o “casi todas las culturas en el mundo” pero definitivamente ya no podemos decir “todas”.

Me refiero a los pirahã. Los pirahã son una tribu de unas 360 personas, viven junto al río Maici, el cual es un afluente del río Amazonas. Los pirahã no poseen ninguna forma de religión, no tienen mito de la creación, no tienen deidades, no adoran a los astros ni a las rocas, ni siquiera rinden culto a los ancestros. En la década de los 70’s un misionero cristiano estuvo trabajando con esta tribu, y después de varios años de convivir con ellos salió de la jungla vuelto un ateo.

Muchos ateos utilizarán esta información para argumentar que la religión es un invento de la sociedad, y que la tribu pirahã son la evidencia de ello. Por supuesto se sustentarán también en el hecho mismo de que un misionero cristiano salió convertido en ateo, argumentarán que ese misionero se vio de alguna manera “iluminado” y descubrió la “verdad” sobre la religión.

LA VERDAD SOBRE LA HISTORIA DE LOS PIRAHÃ

Empezaremos por lo más simple: por el misionero cristiano. Su nombre es Dr. Daniel Everett. Es profesor de fonética y fonología en la Universidad de Manchester, ha sido además profesor en el MIT y catedrático de lingüística en la Universidad de Pittsburg. Estudió lingüística en la Universidad Estatal de Campinas en Brasil. Daniel Everett fue invitado a trabajar con los pirahã para ayudar a comprender su lenguaje, el cual es tan complejo que otros especialistas en lengüística ya habían fallado al intentar descifrar. Como podemos ver el primer dato importante en esta historia es que el “misionero cristiano” que salió convertido en ateo es un especialista en lingüística, no es un teólogo, no es un sacerdote católico, no es un pastor evangélico, no es rabino judío, ni ninguna otra forma de estudioso de religión, doctrinas religiosas y/o teología. De hecho no hay nada en su historia que sugiera que su instrucción en doctrina y teología cristiana fuese superior a la de cualquier cristiano promedio.

En su experiencia con los pirahã, el Dr. Everett cuenta que los pirahã no tienen palabra para “dios”, obviamente, por lo cual él se refirió a Dios como “mi padre en lo alto”, les dijo que el “padre en lo alto” había tocado su corazón y lo había hecho feliz. Luego los pirahã preguntaron más por este “padre en lo alto” y Daniel Everett les dijo que el “padre en lo alto” había creado la Tierra y las estrellas. Los pirahã objetaron y dijeron que esas cosas no habían sido creadas, que siempre habían existido. Daniel Everett les preguntó qué creían ellos sobre su origen y rápidamente entendió que los pirahã no tienen un mito de la creación.

¿Es nuevo o importante el hecho que los pirahã no tengan un mito de la creación?. No, no lo es. Hay otras grandes religiones que tampoco lo tienen, el budismo es una de ellas, piensan que el mundo ha existido siempre. ¿Alguna vez se preguntaron por qué existen tantos religiosos interesados en demostrar la teoría del Big-Bang?, la teoría misma fue formulada inicialmente por un monje católico y cuando fue demostrada a finales del siglo XX, la Iglesia Católica Romana la adoptó felizmente como teoría de la creación asegurando que se ajustaba a la creación bíblica. Pero ¿por qué?, ¿acaso la idea de una masa explotando y creando todas las estrellas hace 15 mil millones de años no es un poco diferente a la idea de Dios creando el mundo en 7 días?. Pues la explicación es simple. Existen dos posturas filosóficas sobre el origen universo: 1) que tuvo un principio, y 2) que siempre ha existido. De la misma manera existían dos teorías científicas en disputa: 1) la teoría del Big-Bang que dice que el universo tuvo un origen, y 2) la teoría del estado estacionario, que dice que el universo siempre ha existido y que las galaxias están moviéndose perpetuamente a través de la infinidad del universo. Cada postura filosófica iba de la mano con una de estas teorías científicas. A eso se debió el gozo de la Iglesia Católica Romana cuando se demostró que la teoría del Big-Bang era la correcta, pues era la teoría que se asemejaba a su postura sobre el origen del mundo. Desde este punto de vista, la forma de pensar de los pirahã no es novedosa ni relevante.

Siguiendo con la historia de Daniel Everett. En algún momento habló a los pirahã sobre Jesucristo, y ellos preguntaron si Jesús era de piel oscura como la de ellos o blanca como la de él, y Daniel Everett dijo que no estaba seguro pues nunca lo había visto debido a que vivió hace mucho tiempo, entonces los pirahã preguntaron si él conocía a alguien que hubiese visto a Jesús, y Daniel Everett obviamente tampoco conocía a alguien así. En este punto se dio cuenta que los pirahã solo creen en aquello que han visto con sus propios ojos o que ha sido visto por alguien que ellos conocen personalmente, y dado que nadie con vida ha visto a Jesucristo, ellos no estaban interesados en nada que tuviese que ver con Jesús.

¿Se imaginan si todo el mundo fuese así?, que solo creyéramos en aquello que hemos visto o que ha sido visto por alguien que conocemos. Nuestro conocimiento del mundo sería muy limitado. No sabríamos nada de historia, no podríamos aprender de las experiencias de aquellos que vivieron antes que nosotros, el conocimiento en ciencia y tecnología se vería muy limitado. No se requiere mucha imaginación para darse cuenta que esa filosofía de vida de los pirahã no es posible en un mundo a gran escala como el nuestro.

Daniel Everett también cuenta que en algún momento fue confrontado por los pirahã, quienes le dijeron que no querían volver a escuchar nada sobre Jesús, que habían entendido que él estaba tratando de convencerlos de vivir como “americanos” (supongo que la palabra más correcta habría sido “cristianos” y que ellos probablemente no la conocían), pero que ellos no querían vivir como “americanos”, que les gustaba su forma de vida tal como era, pero que él (Everett) les agradaba y podía quedarse, siempre y cuando no volviera a hablar de Jesús. Esto impactó mucho a Daniel Everett, quien tuvo dudas respecto a la idea de tratar de convencer a un grupo de personas felices que en realidad estaban perdidos y que necesitaban a Jesús como su salvador.

Un conocedor de la Biblia sabe que Jesús dejó una gran comisión que básicamente dice “id y haced discípulos de todas las naciones” (Mateo 28:19), pero antes de eso también dijo a los apóstoles:

“Si alguien no os recibe ni oye vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.” – Mateo 10:14

“Dondequiera que no os reciban, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.” – Lucas 9:5

Las instrucciones de Jesús fueron claras: ir por el mundo y anunciar el Evangelio, y en donde no nos reciban pues nos damos la media vuelta y nos vamos. Jesús nunca dijo que teníamos que intentar convencer a los demás a toda costa, de hecho él mismo salió de lugares como Nazaret y la tierra de los gadarenos en cuanto no quisieron escuchar sus palabras y le pidieron que se fuera. Otra persona en el lugar del sr. Everett se abría alejado de los pirahã en el momento en que ellos se reusaron a escuchar sobre Jesús. En cuanto al dilema del Dr. Everett sobre convencer a un grupo feliz de personas que en realidad están perdidos, pues no es el trabajo de un cristiano juzgar si alguien necesita o no el evangelio de Jesús. En cuanto a la evangelización se refiere, el único trabajo de un cristiano es anunciar el Evangelio de Jesucristo a aquellos que quieran escucharlo.

Después de estas experiencias, el Dr. Everett comenzó a cuestionarse profundamente su fe y la idea de no creer en aquello que nunca ha sido visto. Sus dudas fueron cada vez más y más grandes, hasta que finalmente terminó renunciando a la creencia de todo lo no visto y todo lo “supernatural”, lo que eventualmente lo llevó al ateísmo.

“Jesús le dijo:—Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron.” – Juan 20:29

En cuanto a la naturaleza de la “deconversión” del Dr. Everett, no hay mucho que decir, pues del mismo modo que no es posible explicar como una persona logra un momento de revelación en el cual su fe se ve fortalecida tampoco es posible explicar como el Dr. Everett llegó a esa especie de “anti-revelación” con la cual su fe desapareció. Quizás lo único que valdría la pena señalar es que todo comenzó en la parte racional de la mente del Dr. Everett, todo comenzó con dudas sobre Dios por el hecho de que no es alguien que veamos, y habría que ver si el Dr. Everett en algún momento buscó asesoría con un líder espiritual cuando esas dudas surgieron, o si simplemente trató de resolverlas por sí mismo.

No es el objetivo de este artículo criticar al Dr. Daniel Everett. Él tuvo una fuerte experiencia que afectó su fe, y como cristianos en lugar de criticarlo deberíamos sentir dolor por el hecho que una persona se haya alejado del camino de Dios. También debería recibir nuestra comprensión, pues seguramente fue muy duro y frustrante para él haber trabajado duramente durante tantos años para entender el lenguaje de los pirahã, para luego intentar evangelizarlos, para que finalmente ellos rechazaran todo lo que él trató de enseñarles. Es comprensible que él no haya querido abandonar el intento por evangelizar a los pirahã, tal como indicó Jesús cuando dijo que nos fuéramos de aquellos lugares en donde no nos recibieran. No debió ser nada fácil haber tenido esa experiencia en la cual el trabajo de toda su vida simplemente se fue por la borda.

En la próxima entrega, analizaremos a la tribu pirahã misma. Son una tribu muy peculiar, no solo carecen de cualquier forma de religión sino que carecen de muchas otras cosas, y cuando se analiza a la tribu pirahã en un contexto más amplio, tomando en cuenta todas sus características, se logra tener una perpectiva diferente de esta tribu y de el hecho de que no tengan religión.

3 thoughts on “La tribu que no tiene religión – Parte 1

  1. Que interesante esta historia. Creo que la había leído antes, pero de una forma muy superficial. Me gusta como las has ido desarrollando y como te has informado mejor para dar una perspectiva desde la que, si lo deseas, puedes sacar unas valiosas lecciones. Excelente. Voy por la segunda parte.

  2. Felix says:

    Felicidades, muy interesante tu publicación. Espero leer muchas más de ti con tu claridad para expresarte, Gracias

  3. Yo opino que lo que ellos llaman “ver nosotros mismos”, o “de alguien que conocemos personalmente”, se refiere a evidencia, es decir, ahora “vemos” con muchos aparatos (telescopios, microscopios, fotos, videos, etc) y de alguien que conocemos serian estudios científicos puestos a prueba por cualquiera que tenga los medios y por ende los libros para trasmitir conocimientos (de aquellos que se puedan poner a prueba, como agricultura, pesca, pasando por temas complicados, como física, química, etc). Para ellos si es literal, pero lo podríamos interpretar así. Y con esto que dije estoy en desacuerdo con tu comentario de que no habría avance en muchas ramas.

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