Desmintiendo el mito del yugo desigual

Yugo desigual - ave y pez enamorados

El mito cristiano de la relación en yugo desigual

Todos hemos escuchado alguna vez hablar del famoso “yugo desigual” en las relaciones de pareja, principalmente se habla de “yugo desigual” en los noviazgos. Pero, ¿es eso del “yugo desigual” un principio bíblico real? ¿o es solamente una invención cristiana para desaprobar las relaciones con personas con creencias diferentes?.

Establezcamos algo básico: la Biblia NUNCA habla sobre noviazgo. ¿Por qué?, porque el noviazgo moderno como nosotros lo conocemos simplemente no existía en tiempos bíblicos. De hecho, el matrimonio como nosotros lo conocemos tampoco existía, por ejemplo: si leemos la historia de Isaac y Rebeca veremos que simplemente dice que Isaac llevó a Rebeca a su tienda y la amó, y a partir de ese momento el texto bíblico habla de Rebeca como la mujer de Isaac: sin ceremonias, sin vestido blanco, sin votos, sin arras y sin arroz. Por consiguiente, en ninguna parte encontraremos ninguna indicación explícita sobre cómo debería ser un noviazgo desde un punto de vista bíblico. Por lo tanto, es nuestro trabajo tratar de definir a la luz de los principios bíblicos cómo debería ser un noviazgo. Así que aclarado eso, comencemos nuestro análisis

Comencemos por el principio – el significado literal del texto

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas?” – 2a Corintios 6:14 RVR95

Este pasaje es el que da origen a toda la teología de prohibir relaciones entre personas de distintas creencias, las famosas “relaciones en yugo desigual”. Sin embargo, leamos el texto despacio, especificamente la primera frase:

“No os unáis en yugo desigual con los IN-CRÉ-DU-LOS…”

La segunda carta a los Corintios, fue escrita en griego. En esta frase, la palabra utilizada para “incrédulos” es la palabra “apistos”, compuesta por el prefijo “a” que significa “ausente de” o “carente de” y la palabra “pistos” que significa “creyente” o “fiel”. La palabra “pistos”, junto con la palabra “pistis”, son utilizadas en la Septuaginta (la antigua traduccion al griega del Antiguo Testamento) para traducir la palabra hebrea “emunah” que significa “confiar en el Creador”. ¿Cuál es entonces el significado literal de esta primera frase?, significa no unirse en yugo desigual con personas carentes de Fe, personas que no poseen confianza en el Creador, o dicho en palabras modernas: personas que no creen en Dios.

Como bien sabemos, una de las aplicaciones mas populares del principio de “yugo desigual” es desaprobar la relación entre católicos y evangélicos, o cualquier otra combinación de cristianos de distintas líneas. Sin embargo, aunque las distintas líneas de cristianismo difieren en algunos puntos especificos, todos creen en el mismo Dios, todos creen en Jesús, y todos creen en la Biblia (aunque no estén de acuerdo sobre cómo interpretarla y por consiguiente en como aplicarla en la práctica). Por lo tanto el texto de 2da de Corintios no se refiere a relaciones entre creyentes de una línea de cristianismo y creyentes de otra línea, partiendo del significado literal del texto, el principio de “yugo desigual” sería aplicable solo a relaciones entre creyentes y no-creyentes, osea entre cristianos y ateos.

Por otro lado, la expresion “unáis en yugo desigual” es también muy interesante desde el punto de vista linguístico. En el original en griego, una sola palabra se ocupa para toda la frase “unáis en yugo desigual” y es la palabra griega “heterozugeo”, que es un verbo y etimológicamente significa “heteros = diferente” y “zugos = yugo”, osea “diferente yugo”. No existe ninguna palabra individual en español con la cual podamos traducir ese verbo, para traducirla siempre es necesario utilizar más de una palabra, y podría traducirse algo así como “enyugar diferentemente”. Además esa palabra tiene otra peculiaridad, y es que no es utilizada en ninguna otra parte del Nuevo Testamento ni de la Septuaginta, cosa que sería muy útil para darnos una idea de qué otra manera es utilizada esta palabra. Sin embargo, podemos hacer algo más: podemos buscar palabras similares y ver cómo estas otras palabras son utilizadas en la Biblia, pero eso lo dejaremos para más adelante pues servirá para otro punto que veremos después.

El contexto de la carta a los Corintios

Primero que nada resaltaremos algo obvio: el contexto. ¿A quién le escribió Pablo estas palabras?. Estas palabras están en la segunda carta que el apostol Pablo dirigió a la comunidad de creyentes en la ciudad griega de Corinto. Esta comunidad era muy peculiar, pues era una comunidad mixta, es decir que habían judíos y gentiles (osea, no judíos), en esta comunidad había gran abundancia de dones espirituales, pero había también toda clase de problemas como división, falsas doctrinas e inmoralidad sexual. Uno de los problemas en esta comunidad era la exposición a las prácticas idólatras, pues recordemos que Corinto era una ciudad griega, en esta comunidad había griegos, y la cultura griega era politeísta e idólatra. Por ejemplo, en el capitulo 8 de la primera carta a los Corintios Pablo habla sobre el comer alimentos sacrificados a los ídolos.

Si leemos un poco más del capítulo 6 de la segunda carta a los Conrintios encontraremos las siguientes palabras:

“Qué armonía puede haber entre Cristo y Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el TEMPLO DE DIOS y los ÍDOLOS? […]” – 2a Corintios 6:15-16 RVR95

Como vemos, el mismo texto que comienza hablando de yugo desigual prosigue a hablar de no mezclar las cosas de Dios y a los ídolos. Recordemos nuevamente: la comunidad de Corinto era una comunidad mixta. En dicha comunidad con seguridad había personas que intentaban encontrar un equilibrio entre las prácticas idólatras y los mandamientos de Dios, o como lo llamamos nosotros modernamente, “sincretismo”. Sin embargo, en el Antiguo Testamento se menciona una, y otra, y otra vez, que no se deben adoptar las prácticas ni las costumbres ni los ídolos de otras naciones, ni apartarse de los mandamientos de Dios, y justamente a eso se refiere Pablo en los siguientes versículos.

” […] Y vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
«Habitaré y andaré entre ellos;
yo seré su Dios
y ellos serán mi pueblo.»
Por lo cual,
«Salid de en medio de ellos
y apartaos, dice el Señor,
y no toquéis lo impuro;
y yo os recibiré
y seré para vosotros por Padre,
y vosotros me seréis hijos e hijas,dice el Señor Todopoderoso.»”
– 2a Corintios 6:16-18 RVR95

Como podemos ver, el contexto del pasaje en cuestion nos indica que Pablo no se refería a relaciones de pareja cuando habló sobre “no unirse en yugo desigual”, se refería a no mezclar las cosas de Dios con las cosas paganas.

¿De dónde desciende Jesús?

Continuando nuestro análisis, tocaremos otro punto importante y es en relación a la ascendencia de Jesús. Si revisamos la genealogia de Jesús en Mateo, veremos que es mencionada una pareja: Booz y Rut:

“Salmón engendró, de Rahab, a Booz, BOOZ ENGENDRÓ, DE RUT, a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David. El rey David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón.” – Mateo 1:5-6 RVR95

¿Qué cuenta la historia del libro de Rut? Rut era una moabita, se casó con un hombre hebreo hijo de una mujer hebrea llamada Noemí y luego enviudó. Enviudó también Noemí y Rut se fue con ella a Judá, específicamente a Belén. Estando ahí, Rut se casó con un pariente hebreo de Noemí llamado Booz. De la unión de Booz y Rut descienden el Rey David y posteriormente Jesucristo.

Si recordamos, Moab era uno de los pueblos enemigos de Israel. Sin embargo, Booz siendo hebreo decidió tomar como esposa a Rut la moabita. El texto no indica que Rut se haya convertido al judaísmo cuando Booz decidió tomarla por esposa, pues cuando Booz decide tomarla por esposa el texto aún se refiera a ella como “Rut la moabita” (Rut 4:10).

Ésta es una relación que modernamente muchos líderes cristianos le colocarían la etiqueta de “relación en yugo desigual”. En otras palabras: entre los ancestros de Jesús hubo una pareja en “yugo desigual” llamados Booz y Rut la moabita. Además, revisemos que hizo Rut antes que Booz la tomara como esposa:

“Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Un rato más tarde vino ella [Rut] calladamente, le descubrió los pies y se acostó. A la medianoche se estremeció aquel hombre, se dio vuelta, y descubrió que una mujer estaba acostada a sus pies.” – Rut 3:7-8 RVR95

El texto habla por sí solo, no es necesario explicar qué fue lo que hizo Rut. Los líderes cristianos modernos desaprueban relaciones de pareja por muchísimo menos que eso. Sin embargo, la Biblia relata esta historia, y de dicha relacion desciende el Mesías, ¿quiénes somos nosotros para desaprobar dicha relación?, o siendo aún más drásticos, ¿quiénes somos para desaprobar cualquier relación en lo absoluto?. Por otra parte, el libro de Rut indica que ella era una mujer justa, conocedora y practicante de los mandamientos de Dios; y eso sí es muy importante: el Mesías desciende de personas justas.

Referencias cruzadas: revisemos otros pasajes

“A los demás yo digo, no el Señor, que si algún hermano tiene una mujer que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. Y si una mujer tiene marido que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone, porque el marido no creyente es santificado por la mujer; y la mujer no creyente, por el marido. De otra manera vuestros hijos serían impuros, mientras que ahora son santos. […].
¿Qué sabes tú, mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, marido, si quizá harás salva a tu mujer?” – 1a Corintios 7:12-14,16 RVR95

Este pasaje, dicho por el mismo apostol Pablo, dirigido a la misma comunidad en Corinto, habla de forma explícita sobre las relaciones de pareja entre creyentes y no creyentes. ¿Qué dice este pasaje sobre estas relaciones?, dice que NO se separen. Este pasaje por sí mismo es casi suficiente para derrumbar la teologia que prohibe las relaciones en “yugo desigual”. Además, no es el único pasaje que habla de ese modo, revisemos lo que dice el apostol Pedro en su primera epístola universal:

“Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos NO CREEN en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa.” – 1a Pedro 3:1-2 NVI

Este pasaje sería digno de hacerle un estudio aparte, con énfasis en la expresión “Así mismo” (que indica que el hombre también tiene una autoridad a la cual someterse) y la palabra “sométanse” (que se podría traducir e interpretar de otra forma) pues su mala interpretacion ha llevado a despreciar el rol de la mujer en las comunidades de creyentes. Sin embargo, y sin profundizar demasiado en el texto, veamos lo que dice: que las esposas se sometan a sus esposos y con especial razón cuando no son creyentes, pues la conducta de ellas puede ayudar a ganar a sus esposos. Nuevamente, otro pasaje bíblico que habla explícitamente de relaciones entre creyentes y no-creyentes, y nuevamente no los invita a separarse.
Ahora, un predicador en pro de la teología de prohibir las relaciones en yugo desigual diría que estos pasajes aplican solo a parejas casadas, no a noviazgos. Muy bien, veremos ese punto a continuación.

¿Qué hacemos con Cantar de los Cantares?

Como ya vimos, en la primera carta a los Corintios capitulo 7 y en la primera epístola universal de Pedro capítulo 3, se habla de modo explícito de relaciones entre creyentes y no creyentes, y en ambos casos los apóstoles exponen la misma idea: no deben separarse. Aquellos en pro de la prohibición de relaciones en yugo desigual dirán que esos pasajes aplican solo a parejas casadas, dirán que eso aplica cuando ya existe una pareja casada, cuando uno de ellos se convierte y que entonces no deben separarse, y dirán que ese principio no aplica a noviazgos.

Muy bien, como ya dijimos antes, la Biblia no habla de noviazgo. Pero hay algo que sí podemos encontrar en la Biblia, y es que nos habla de parejas que no están casadas (recordando que bíblicamente “casado” significa una pareja que viven juntos). ¿Quieren que hablemos sobre parejas en la Biblia que no están casadas?, muy bien, hablemos de la pareja de Cantar de los Cantares.

“Ah, si fueras mi propio hermano,
criado a los pechos de mi madre!
Al encontrarte en la calle podría besarte,
y nadie me juzgaría mal.
Tomándote de la mano,
te llevaría a la casa de mi madre,
y me enseñarías el arte del amor.
Te daría a beber vino con especias,
y el néctar de mis granadas.”
– Cantares 8:1-2 NVI

Para quienes no han leído con atención este documento, Cantar de los Cantares es un poema de amor erótico entre un hombre y una mujer, este poema nunca sugiere que esta pareja esté casada, por el contrario el poema indica que esta pareja tiene un amor oculto (como lo indica el pasaje citado, ella no lo puede besar en público), esta pareja tiene encuentros secretos para consumar sus actos de amor, y algo muy importante: este poema nunca menciona a Dios de modo explícito.

Pregunta: ¿qué dirían la mayoría de líderes cristianos modernos sobre un noviazgo como la relación descrita en Cantar de los Cantares?. Definitivamente, la mayoría estaría en contra de una relación de noviazgo así. Sin embargo, Dios le da su bendición a esta relación, ¿cómo lo sabemos?, por el simple hecho que este poema de amor está incluido en la Biblia. Aunque, por otro lado, esta relación tiene características indudablemente buenas, como el hecho de que ésta es una relación exclusiva como se indica al final del poema:

“Salomón tenía una viña en Baal Jamón,
que dejó al cuidado de aparceros.
Cada uno entregaba, por sus frutos,
mil monedas de plata.
¡Quédate, Salomón, con las mil monedas,
y ustedes, aparceros, con doscientas,
pero MI VIÑA SÓLO A MÍ ME PERTENECE!”
– Cantares 8:11-12 NVI

Además, aunque el poema nunca habla explícitamente de Dios, sí hace una referencia sutil a la divinidad al comparar dicho amor con las cosas divinas, con aquellas cosas que vienen de Dios.

“Grábame como un sello sobre tu corazón;
llévame como una marca sobre tu brazo.
Fuerte es el amor, como la muerte,
y tenaz la pasión, como el sepulcro.
Como llama DIVINA
es el fuego ardiente del amor.”
– Cantares 8:6 NVI

Sin embargo, ¿a qué viene mencionar el Cantar de los Cantares con el tema del yugo desigual?. Pues este poema demuestra que Dios no es rígido ni legalista y que puede darle su bendición a una relación de pareja que nosotros quizás etiquetaríamos de inapropiada según nuestras propias concepciones personales de cómo creemos que deberían ser las relaciones de pareja. Obviamente, nunca deberíamos aconsejarle a una pareja de novios actuar como esta pareja de Cantar de los Cantares, pues también hay partes de la Biblia que indican que la intimidad es para el matrimonio. Pero, nuevamente, las cosas no son blanco y negro a los ojos de Dios.

Concepto versus Acción

En este punto quizás alguien se este preguntando: “¿Entonces está equivocada toda la idea de la relación en yugo desigual? ¡no puede ser! ¡yo conozco casos en donde se aplica a la perfección!”.

No, la idea de la relación en yugo desigual es de hecho muy válida. Al trascender del significado literal del texto en 2Cor.6:14 y pasarnos al nivel de la enseñanza, podemos obtener un principio muy práctico, pero es muy importante definir cómo y cuándo es válido este principio.

Para comenzar, debemos dejar de pensar en función al “concepto” y comenzar a pensar en función a la “acción”. ¿Por qué debemos hacer eso?, porque el pensamiento hebreo bajo el cual fue escrito la Biblia es orientado a acciones, no a conceptos. Tal vez alguien se muestre excéptico ante dicha idea, y que no es posible demostrarla simplemente citando un versículo bíblico, pues este hecho se descubre cuando se comienza estudiar griego y hebreo, y se descubre que el griego es un lenguaje orientado a los conceptos mientras que el hebreo es un lenguaje orientado a la acción. Nuestra mentalidad occidental es más similiar al pensamiento y leguaje griegos: orientado a conceptos; por eso es que a veces nos cuesta tanto entender algunas ideas que dice la Biblia. Por ejemplo: el amor. Para nosotros, el amor es un concepto, es un sentimiento, es “algo” que se siente, es “algo” difícil de explicar porque para nosotros solo se entiende cuando se siente. Pero en el pensamiento hebreo el amor es una acción, es algo que se practica, algo que se vive. Cuando Jesús dice que debemos amar a nuestros enemigos, eso nos vuelve locos a los pensadores occidentales, pues ¿cómo haré para amar a mi enemigo? ¿cómo podría yo sentir por mi enemigo ese bonito sentimiento llamado “amor”?, simplemente no se puede. Pero Jesús pensaba como hebreo, de modo que cuando él dijo que amáramos a nuestros enemigos, él se refería a una acción, algo que debemos hacer, algo que debemos practicar, en otras palabras: Jesús dijo que debíamos hacerle el bien a nuestros enemigos, hacer por nuestros enemigos aquellas cosas buenas que hacemos por quienes amamos; a eso se refería Jesús. Como vemos, la idea de “amar a nuestros enemigos” como una acción, como “hacerles el bien”, es mucho más fácil de asimilar que el concepto de “sentir sentimientos bonitos por mis enemigos”.

Ahora, volviendo al tema del yugo desigual, la idea sí es válida, pero si la entendemos como una acción. Ilustrémoslo con un ejemplo: una pareja se casa, uno de ellos es creyente y el otro es ateo, al poco tiempo tienen hijos, comienzan a educarlos, y con el paso de los años surge el problema de que la persona creyente desea llevar a los hijos a la iglesia mientras que la otra persona les dice “No, Dios no existe”. Ese es un caso PRÁCTICO de yugo desigual, pues la persona creyente dice una cosa, la persona no creyente dice otra, cada uno tira por su lado y no son capaces de realizar la tarea común de la crianza de los hijos.

En eso consiste lo que sería un “yugo desigual”, la incapacidad de desempeñar una tarea común. Por otro lado, el “yugo igual” sería la capacidad de desempeñar eficientemente una tarea común. Para demostrar este punto, volveremos a la parte lingüística que habíamos dejado pendiente. ¿Recuerda la palabra griega “heterozugeo” que mencionamos anteriormente?, dicha palabra no se utiliza en ninguna otra parte del Nuevo Testamento ni de la Septuaginta, por lo cual no podemos saber qué otros usos se le daban. Sin embargo, hay otra palabra que podría considerarse el antónimo de “heterozugeo” y es la palabra griega “suzeugnumi” que también es un verbo y viene de las raíces “sun=con, unión” y “zeugos = yugo”, significa “enyugarse” o “unirse en yugo”. Ésta palabra es utilizada por Jesús, casualmente cuando estaba hablando de las relaciones de parejas:

“Por tanto, lo que Dios JUNTÓ, no lo separe el hombre.” – Marcos 10:9 RVR95

Esta cita puede hacernos pensar que esta palabra es utilizada exclusivamente para referirse a relaciones de pareja, pero aparece también en la Septuaginta (que es más antigua que el Nuevo Testamento) en Ezequiel 1:11 y 1:23, para referise a la unión de las alas de los cuatro seres de la visión de Ezequiel. Por lo tanto, esta palabra “suzeugnumi” nos sugiere una unión funcional, ¿para qué? para desempeñar una tarea común.

Éso sería una relacion en “igualdad de yugo”: una relación funcional en la cual los integrantes de la relación son capaces de desempeñar las tareas comunes de la relación. En contraposición, una relación en “yugo desigual” sería lo contrario: una relacion no funcional, disfuncional o poco funcional, en la cual los integrantes de la relación no están de acuerdo en cómo desempeñar las tareas comunes dentro de la relación.

Una vez que hemos definido esto, todo se vuelve más claro. Una relación en yugo desigual es simplemente aquella relación que no es funcional. ¿Queremos saber si una relación está en yugo desigual?, basta con hacernos la siguiente pregunta: ¿la relación es funcional, sí o no?. Eso significa: ¿están de acuerdo cómo manejarán las finanzas? ¿están de acuerdo en cómo criarán a sus hijos? ¿están de acuerdo en cómo manejarán las prácticas de Fe dentro del hogar?. Obviamente ninguna relación es perfecta, todas las relaciones tienen sus altos y bajos, pero a pesar de eso hay relaciones que consiguen ser funcionales. Recordemos en este momento esas relaciones de pareja que hemos conocido que consideramos que ejemplifican la idea de la relación en yugo desigual, y nos daremos cuenta que había algo en esas relaciones que no funcionaba correctamente.

¿Por qué es importante esto?, porque cuando tenemos la idea de que el “yugo desigual” es un concepto, entonces pensamos en “yugo desigual” como “la unión entre un católico y un evangélico” (o algo parecido), y nos quedamos simplemente en el concepto, y atacamos el concepto, e incluso discriminamos a aquellas relaciones que entren dentro de ese concepto, y nos olvidamos completamente de la ACCIÓN, osea de si esa relación funciona o no, que al final es lo importante. También es importante porque podríamos aprobar una relación que consideramos en “igualdad de yugo” entre dos personas de la misma religión, que van a la misma iglesia, que tienen el mismo tiempo de congregarse, que trabajan en un mismo ministerio, que tienen la misma edad, y que sus familias aprueban la relación; pero que tienen una relación caótica, porque sus personalidades no se complementan, no están de acuerdo sobre cómo se manejan las finanzas, sobre a cuál colegio es bueno para enviar a los hijos, sobre cuál es una alimentación apropiada. Una relación así, aunque sea entre dos creyentes, es una relación en yugo desigual, ¿por qué? porque no es una relación funcional, es una relación en la cual no se está cargando de forma eficiente el yugo de las tareas que implican una relación de pareja.

Conclusiones
En este punto, quizás el título del artículo ya no parezca apropiado, pues en realidad no se desmiente el concepto del yugo desigual sino que simplemente se le ha dado un cambio de enfoque. Lo que se desmiente es la idea de que una persona debe despreciar una potencial pareja simplemente porque es de otra religión u otra iglesia, y hemos establecido que en lugar de eso lo que sí es un buen motivo para desechar una potencial pareja es la poca funcionalidad de la relación. Por lo tanto, aquí hay algunas conclusiones:

  • El principio de la relación en yugo desigual es válido, pero es MUY importante entender que debemos enfocarlo a la acción, no al concepto. Que una persona católica y una evangélica sean pareja no implica que exista un yugo desigual, podría haberlo, pero es necesario ver cómo funciona la relación para determinarlo.
  • No se puede hablar de yugo desigual entre dos personas que nunca han tenido una relación. ¿Cómo se podría saber si hay un yugo, sea igual o desigual, si nunca han realizado juntos las tareas comunes que conllevan una relación?
  • Como lo vimos en los casos de Booz y Rut, y la pareja de Cantar de los Cantares, Dios es misericordioso y él bendice relaciones de pareja que a nosotros podrían parecernos inapropiadas. Debemos ser menos críticos, menos discriminativos y no juzgar relaciones de pareja con las que no estamos de acuerdo; quien sabe y tal vez Dios sí las bendice.
  • ¿Estás buscando pareja?, no te enfoques en buscar a alguien de la misma religión o iglesia para estar en “igualdad de yugo”. Bíblicamente hablando, busca una persona justa, así como Booz escogió a Rut la moabita. En cuanto a lo práctico, busca una persona que te complemente y con quien puedas tener una relación funcional.

10 thoughts on “Desmintiendo el mito del yugo desigual

  1. Excelente artículo Hector. Definitivamente aunque no es popular el cuestionamiento y aunque parezca un tema trivial es un tema profundo ya que la religión tiende a crear falsas expectativas sobre el idealismo de una relación sentimental la cual puede con mucha facilidad abonar o destruir todo los ir una persona ha construido a lo largo de los años. Te felicito por investigar y compartir con nosotros

  2. Reblogged this on La miel de la instrucción and commented:
    Les dejo una excelente investigación acerca del dogma que las religiones tratan de crear alrededor de las relaciones personales. En cuanto a este tema, después de 16 años de tener activamente un objetivo espiritual en mi vida, siempre he visto como personas sin escrúpulos manipulan a los jóvenes en sus congregaciones en vez de enseñarles las consecuencias de tener objetivos distintos en medio de matrimonio. Ahora, esto es obvio que pase en las religiones llenas de dogmas, puesto que dichos dirigentes les molesta contestar preguntas y resolver inquietudes de sus seguidores con hechos o pruebas convincentes en cuanto a lo literario, teológico, lingüístico. Que disfruten de este material – Gracia y Paz!!

  3. Raquel says:

    http://bible.com/149/rut.1.16-18.RVR1960 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más.

    Me gusta mucho este estudio que haces sobre el yugo desigual. Lo único que matizaría es que Rut antes de conocer a Booz sí que ha aceptado a Dios como su Señor como se ve en el capítulo 1 de Rut, en el cual ella (con sus propias palabras) acepta seguir a su suegra Noemi aunque haya quedado viuda y nada le ligue a ella.

    Por otro lado, sí que podemos decir que el primer matrimonio de Rut es un “yugo desigual” con su primer marido.

    Un saludo.

    • Estoy completamente de acuerdo contigo Raquel.
      Sin embargo, recuerda cómo piensan la mayoría de cristianos, el pensamiento conceptual (la parte que se explica en la parte “Concepto vs Acción”). Para la mayoría de cristianos el “yugo desigual” es un concepto, de modo que conceptualmente Booz y Rut eran un yugo desigual porque cumplían con el concepto desigual de “judío + moabita”, similar al concepto “católico + evangélico” que modernamente también se considera desigual. Pero cuando lo vemos desde la perspectiva de la acción, la cosa cambia, porque si ambos tienen el mismo Dios y siguen los mismos mandamientos, entonces la relación será funcional, y por lo tanto abrá un igualdad de yugo.
      Gracias por tus comentarios. Saludos!

  4. Luis B says:

    Hola,

    Un amigo me pidio que le platicara mi opinion de este articulo y tengo algunas observaciones que si bien no tengo estudios formalizados biblicos creo que pueden ayudar un poco:

    1) Como tu dices el punto del yugo desigual se les dijo a los corintios. Pero si no me equivoco en ese tiempo casi no habia cristianos. A lo mejor una pareja escuchaba el evangelio y como sucede hasta hoy a veces solo cree una persona.
    Cuando Pablo les dice que el creyente santifica al no creyente se trataban de matrimonios ya establecidos. Pablo los instaba a quedarse con el no creyente hasta que el mismo no creyente no quisiera la union.

    2) No soy ecumenico, pero creo que nosotros como evangelicos le pertenecemos a Jesus y no al reves por lo que alguien que practica una fe no cristiana evangelica protestante puede ser salvo si decide arrepentirse y seguir a Cristo. La idolatria solo es un pecado mas asi como los evangelicos idolatramos la comodidad, el dinero, la fama. Y aqui mi 3er punto

    3) Porque no “subimos la apuesta” y en vez de decir que te puedes unir con alguien de la “misma religion” decimos te puedas unir con alguien que ame a Jesus. Creo que es indispensable que el creyente se otro creyente por que ya un matrimonio es dificil por si mismo, ahora imagina 2 personas con 2 caminos diferentes. En lo practico unirse a una persona con diferente proposito o ideal de vida es muy dificil y puede dirigir a un divorcio.

    4) Tambien debemos pensar en el “yugo desigual de proposito” dentro de los creyentes. Un ejemplo contrastante es: Imagina alguien que tiene el “llamado” (todos tenemos ese llamado) a ser misionero y otro a ser maestro en la iglesia local. O le cortas las alas al misionero o vuelves loco en tierra ajena al maestro. Se debe pensar en eso, ninguno de los 2 que se aman deben buscar en lo individual sino ya como una carne el glorificar a Dios en sus vidas. Esto en el establecido que un seguidor de Jesus (quitando la etiqueta de religion) no debe solo vivir para si mismo.

    5) Comentas que hay que buscar a alguien justo, Como buscas a alguien justo sin Jesus? No se justifica por la fe? Si te refieres a alguien “bueno” esta bien pero nuevamente, si no tiene a Cristo la pareja creyente tendria un problema al seguir a Jesus a donde este es llamado. Si de antemano sabia que la persona no seguia a Jesus (despues podria convertirse, pero no siempre pasa) estas casi prediciendo un divorcio o una perdida del proposito de Dios en la vida del creyente.

    6) Creo que es jugar con fuego el casarse en yugo desigual como lo platico. Si solo uno se guia por la apariencia o por los modales de la persona, no lo veo como estandar para unirse para siempre a el. Si bien ambas cosas tienen que gustarte para considerar a tu pareja es igual de importante que la persona es justificada por el sacrificio de Jesus ademas de considerar las otras.

    7) En cuanto al yugo desigual por proposito en Cristo, si sigues a Jesus es facil que el tenga control de los propositos en lo individual y como pareja que tengan. Por lo que es mas importante amar a Jesus que todo lo demas en una relaicon

    Espero me haya dado a entender.

    • Muchas gracias por tus comentarios Luis.
      Quizás solo te respondería dos cosas:
      1) La mayoría de puntos que expones yo los considero dentro de la parte “Concepto vs. Acción”, cosas como lo que mencionas de “yugo desigual de propósito” entran dentro de lo expuesto en ese punto.
      2) En cuanto a cómo una persona puede ser justa sin Jesús, pues investiga cómo las personas eran consideradas justas en el Antiguo Testamento, y habrás encontrado la respuesta a esa pregunta.
      Saludos!

  5. chugar says:

    estimado Héctor, muy buen articulo!

  6. Salía con una cristiana y me dice para ser yugo igualdad ay q ser cristiano yo vengó de familia católica y amo mucho a mi dios y creó mucho en el , por favor quiero q me ayuden q es tan cierto ay q ser cristiano para ser un siervo de dios

    • luisbarron says:

      Hola Donald,

      Jesus pide nuestras vidas, no solo que tengamos “su” religion. Si quieres servir a Dios comienza con Mateo 28:18-20. Si crees que tu relacion con Jesus no existe o tienes dudas. Buscalo en oracion, pidele perdon, estudia su Palabra y entregale tu vida. Busca una pareja que haya hecho lo mismo. Debe seguir y amar a Jesus, no es necesario denominarse cristiano o catolico. Imagina que te casas con alguien que no quiere servir a Dios como tu lo haces. Nadie puede servir a 2 dueños. Andaran 2 si no estuviesen de acuerdo?.

      Disculpa por la premura de la respuesta, quisiera extenderla mas pero en el momento no puedo.

      Espero te sirva.

      Saludos

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